jueves, 24 de enero de 2013

La fiesta de La Altagracia, es la fiesta de fe de los dominicanos y dominicanas


Por Jacqueline Tineo
Celebrar el día de la Virgen de la Altagracia, es celebrar el día más grande de la FE de los dominicanos y dominicanas, y no es para menos, pues “Tatica”, como le llaman muchos dominicanos a la Virgen, es la madre protectora,  la virgen que sigue haciendo milagros en su pueblo.

Los residentes dominicanos de Mayagüez, de Aguada y Aguadilla, también se unieron para conmemorar a la Virgen de la Altagracia, la Mujer que tuvo la Gracia más Alta ante los ojos de Dios, por  llevar en su vientre al Hijo de Dios, nuestro Salvador. Celebraciones sencillas pero llenas de fe, en un ambiente fraterno, cargado de alegría y esperanza.

P. Carlos González, Jacqueline Tineo y Golfris Tatis
En la  parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Mayagüez, el sacerdote Carlos González, con palabras proféticas, llegó al corazón de cada dominicano, y de manera especial, exhortó, a seguir construyendo lazos de hermandad, entre ambas islas, las que considera una sola, “dividida por un charquito de agua”.

Antes de la bendición final y en representación del Consulado Dominicano de Mayagüez, el vice-cónsul, Golfris Tatis, se dirigió  a  los asistentes, con palabras esperanzadoras, invitando a no dejar de creer en Dios y la protección de la Virgen de la Altagracia, e hizo énfasis del compromiso y esfuerzo que está realizando el Presidente Danilo Medina  a favor de la República Dominicana y los residentes dominicanos en Puerto Rico  o cualquier  otro lugar donde se encuentren.

Por otra parte, se llevó a cabo una  emotiva celebración en honor  a la Virgen de  La Altagracia en la capilla que lleva el mismo nombre, en el Barrio Atalaya de Aguada, donde el presidente de la Asociación  Dominico- Boricua,  Mario Fabal, quien año tras año organiza dicha celebración, animó a los dominicanos y dominicanas a mantenerse unidos, a no perder la fe ni  la esperanza, frente a diversas situaciones que se pueda estar viviendo. Luego terminada la misa, realizaron la acostumbrada procesión con la Virgen de la Altagracia.

En ambas actividades se compartió en fraternidad  y se degustaron algunos alimentos.

Comprobado queda, que la Virgen de la Altagracia es la madre y protectora de los dominicanos y dominicanas. Que es la Virgen, que a diario va haciendo milagros, la madre que les acompaña al caminar.