martes, 4 de junio de 2013

M A S C A R A S


Por Jacqueline Tineo 

El ser humano a veces entra en tal contradicción, que se olvida de lo real y vive de sus propias mentiras haciéndolas  verdaderas y haciendo que otros la vean como una verdad.  Una dicotomía absoluta.

El dilema entre lo real y verdadero y entre lo que deseo  y sueño a veces se torna tan insistente en nuestra propia existencia, que nos desenfoca de tal manera que hasta Dios lo ponemos como el que va entretejiendo esa verdad , cuando en realidad es mi deseo oculto engañado por el propio yo.

Si partimos de  ver este comportamiento desde el punto de vista psicológico, es muy probable, que estas personas carezcan de un vacío enorme ensus vidas, y que de una u otra forma se aferran a lo irreal para sentirse  fortalecidos y seguros dentro de sus mentiras y su mundo irreal.



Las fantasías, no son malas. Es bueno soñar, de hecho necesitamos soñar, porque es como vitaminas para el  alma, como lo es el combustible para que corra el vehículo. Ahora bien, Las fantasías (me hace recordar la película Fantasía),  es lo que nos mantiene vivos, porque el ser humano anhela en lo profundo de su corazón tres cosas: ser amado y reconocido, tener paz y ser feliz.

Pero,  qué es la felicidad? Otro dilema, y otro tema. Pero la felicidad son diminutos instantes mágicos que debes vivirlo a plenitud, es como el viento que viene y se va.

Así, que el ser humano es lo más complejo, maravillo, extraordinario, y complicado. Pero a todo esto, mientras más máscaras uses para disfrazar tu mundo y querer engañar a los otros mundos, mas infeliz serás, porque lejos de estar cerca de la autenticidad y la libertad, te vas condenando a vivir preso de tus mentiras, disfrazado de tus múltiples máscaras y haciendo daños a terceros.

No busques  justificaciones a tus actos, no te engañes con tus mentiras, no veas agua donde lo que hay es tierra, no pongas palabras y profecías en nombre de Dios cuando son las tuyas, no alardees de lo que tienes y aprende a ser humilde, reconoce tu pobreza espiritual y la verdadera necesidad de llenar tu cántaro y tu carreta para que el sonido que emitan al ser usados sean acordes a la realidad y a tu verdad. Un Don o Gracia recibida no busca el aplauso o reconocimiento, ellos llegan solos. Tu posicionamiento, te lo da Dios en su tiempo, no en el tuyo. Deja fluir el agua y deja que vaya a su cauce de manera natural, no lo alteres…

Y no olvidemos, que las máscaras te salvan por un momento, pero tarde o temprano te deja al descubierto. Por eso, es mejor mostrar tus llagas al mundo y que conozcan tu verdadero corazón.