domingo, 16 de septiembre de 2012

Rosa Esther Lamarche, reflejando su gran humanidad

"He  vuelto a retomar mi vida y es lo más gratificante que le puede suceder a una mujer que, como yo, ha vivido cada una de las hermosas etapas que me ha tocado vivir. He vuelto a retomar la pintura y la he desarrollado como nunca antes"
 Por Jacqueline Tineo
Rosa Esther Lamarche
Cada 16 de noviembre, celebramos la vida, el talento, la osadía de una mujer que ha sabido traspasar fronteras, pero sobre todo, llegar al corazón de tantas personas. Ella es Rosa Esther Lamarche, Psicóloga de profesión y artista por vocación.   
Nuestra protagonista, Rosa Esther, aceptó la propuesta de contarnos como ha ido “tejiendo sus sueños” para el blog “Tejiendo Sueños” de quien escribe y que por ser un orgullo dominicano queremos contar su historia con los lectores de Borinqueya.Net
El camino recorrido de Rosa Esther Lamarche, mujer ante todo, y que inspira a otras mujeres, nació en Santo Domingo, República Dominicana, quien desde los 4 años inició su actividad favorita: PINTAR.  “Soy  autodidacta” en cuestiones artísticas,  nos confiesa. Que  nunca  ha recibido instrucción formal en la pintura, sino que lo considera un Don de Dios: “Siento que nací con ese Don”.
Será por eso que cada ser humano va tejiendo su propia vida y sólo ella sabe de los nudos, e hilos, colores y sin sabores que va encontrando a su paso; y Rosa Esther no es la excepción. Ella nos cuenta como ha fue entretejiendo su vida:
“ Sigo tejiendo sueños todos los días. Fui criada por mi abuela y mi tía- -madre, en Ciudad Nueva. Desde los cuatro años mi actividad favorita era pintar. Terminado el bachillerato entré a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, graduada de Lic. en Psicología e interesada en el ser humano, mis caminos se encaminaron en hacer una maestría en Terapia Sexual y Marital. En ese momento, también coincide la llegada de mi primer hijo Joan, hoy Administrador de Empresas. Tiene 33 años  me ha dado dos nietas preciosas de 5 años y la que acaba de nacer hace 20 días”.
Rosa Esther,  quien desde siempre le interesó el ser humano, practica la  psicología y creó junto a su esposo el Instituto de Servicios Psicosociales y Educativos (ISPE). Cinco años después llegó su  hija Jeymi, publicista y que también es casada y tiene dos “preciosuras de nietas”, y  en tono jocoso afirma: “ como ves, parece que nos toca en esta generación la llegada de la mayoría femenina a nuestra familia....Ja, ja, ja, ja y yo me siento bendecida!!”.   Un año y medio después nació su   último hijo Jonathan, quien siguió los pasos de sus padres: Estudió Psicología, pero este, aún no la ha bendecido con otros nietos.  “El ISPE es una empresa familiar, ya que todos trabajamos en ella” y  dicha institución acaba de cumplir 31 años de fundación, 31 años de servicio a la comunidad.

Para Rosa Esther, no siempre la vida le fue color de rosa, a pesar de que lleva ese hermoso nombre. Ella nos afirma: “Hasta aquí parece un cuento de hadas si se ve de lejos, pero han habido todo tipo de situaciones que hemos tenido que resolver, enfrentándolas; entre ellas el divorcio entre el padre de mis hijos y yo debido a diferencias en el crecimiento individual que se da entre las personas y el matrimonio a través de los años. De esto hace tres años. Fueron tiempos muy difíciles pero ya superados. Hoy que ya tengo los hijos grandes e independientes, he vuelto a retomar mi vida y es lo más gratificante que le puede suceder a una mujer que, como yo, ha vivido cada una de las hermosas etapas que me ha tocado vivir. He vuelto a retomar la pintura y la he desarrollado como nunca antes. Siento una gran alegría por ello. Sigo en mi profesión  de Psicóloga que me apasiona. Consultas,  evaluaciones, docencia, y cada día vivo como si fuera el último por vivir. Exprimiendo todo lo que me produce alegría y bienestar. Me encanta bailar, la naturaleza, los atardeceres, tomar café o té conversado, jugar a las escondidas con mis nietas, ponerme bonita para mi gusto, tener amigos y amigas y cuidar mi salud sin ser vegetariana..jajajajaja . Bueno, en fin!  VIVIR!”.
Con estas palabras, con esta historia, Rosa Esther nos invita a recorrer nuestros caminos, a seguir nuestros sueños, a construir nuestro propio bienestar. Nos muestra, que para alcanzarlo hay que pasar por valles oscuros, pero nos alienta al dejarnos saber, que todo, absolutamente todo lo vivido, tiene su razón de ser. 
Rosa Esther, orgullo dominicano, lleva más de 30 años con el Instituto de Servicios Psicosociales y Educativos, y desde los 4 años que descubrió su apasionamiento por la pintura, siguió sus instintos, sus sueños de ver materializado los dibujos de una niña,  hoy en las pinturas de una de una mujer.  Sus sueños  serán compartidos en  noviembre del 2012, donde  ofrecerá su primera muestra de pinturas.

Rosa Esther, siguió tejiendo sus sueños y no dejó morir sus venas artísticas, su “DON” para hoy alegrar el alma de los que gustan del arte  y saborean su visión óptica. Rosa Esther, mujer que inspira por su actitud frente a los retos que ha desafiado, nos confiesa que “Sigo tejiendo sueños como cuando tenia 20 años” y sin dejar de creer en el pensamiento de Krishnamurti : “No puede haber libertad si no podemos liberarnos del pasado, una mente atascada en el pasado no puede renovarse, ni ser fresca, ni inocente…”

 

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